Forbes India (16/09/2011)
Hace tres años, cuando el mercado interior en Europa colapsó, el fabricante español de turbinas Gamesa, centró su atención en India y, durante el proceso, descubrió toda una nueva forma de negocio.
A principios de 2009, Ramesh Kymal recibió una llamada que cambió su vida. Kymal era por aquel entonces director ejecutivo de la filial india de Vestas, el mayor fabricante de turbinas del mundo. Durante los últimos cinco años Kymal ha tratado, sin éxito, de convencer a sus jefes en Dinamarca que necesitaba nuevas inversiones en India. Finalmente se rindió. Sin embargo, tras seis meses de negociaciones, justo cuando estaba a punto de entrar en Siemens, recibió una llamada de Richard Chocarro, jefe de Operaciones de Gamesa, empresa valorada en 4.000 millones de dólares.
Lo que le dijo, era música para sus oidos. Chocarro quería que construyera el negocio en India desde cero y montara una planta de fabricación y una cadena de suministro. Debía reportar directamente al consejo directivo en España. Kymal lleva ya 24 meses al frente de Gamesa India como director ejecutivo.
Durante este tiempo ha convertido a Gamesa en un actor importante en un mercado creciente como es el eólico en India. La compañía se ha convertido en la tercera empresa más importante de India con un 10% del mercado, dominado por el fabricante local Suzlon y con una serie de multinacionales como Vestas, Enercon, Siemens y GE completando el panorama.
Para el próximo año, si los planes de Kymal salen como él espera, podrían adelantar también a su antigua empresa Vestas. Kymal afirma que la producción de su planta de Chennai ya está vendida para el próximo año. Es probable que este año fiscal Gamesa termine con instalaciones de 550 MW, un 100% de crecimiento respecto al año anterior. Para el próximo año, Kymal quiere doblar la contribución de la India a las ventas totales de Gamesa, desde el actual 17% hasta el 30%.
La multinacional española ha cambiado su enfoque hacia los mercados emergentes como China, India y Brasil. De varias formas, el presidente y CEO de Gamesa, Jorge Calvet, hizo lo que muchos de sus rivales no se atrevieron: Empezó a cerrar centros de producción e I+D en España para moverlos a destinos low-cost como India. Fue capaz de delegar mayores responsabilidades a los gerentes locales como Kymal proveyéndoles de inversión y recursos para la innovación.
Jorge Calvet, de 54 años, graduado y con un MBA en Finanzas en la Stern School of Business, ha pasado la mayor parte de su carrera en banca, en Morgan Stanley, UBS y Fortis. En 2009, Gamesa le invitó a ser presidente de la compañía.
La crisis financiera de 2008 puso el negocio eólico patas arriba. Hasta 2008, España y Europa suponían el 50% de la facturación de Gamesa.