“Desde el punto de vista occidental, a menudo nos topamos con situaciones ineficientes o ineficaces (o ambas). Se puede llegar a pensar que las cosas no salen. Pero salen. Se trata de tener muy claro tu objetivo, ser perseverante y llenarse de mucha paciencia” - Ainhitze
Ainhitze (izquierda) y Zuriñe (INDOLINK) en Delhi
Ainhitze Bizkarralegorra Bravo, nacida en Bilbao, hizo la maleta y se marchó a Bélgica en 1995 con el programa Erasmus. Después de terminar sus estudios de Derecho-Económico en Deusto, volvió a Bélgica para comenzar su trabajo en organismos Europeos. Hasta que en el 2002 cambio Bruselas por Nueva Delhi para trabajar en la Delegación de la Comisión Europea para la India. Lleva 7 años trabajando y viviendo en la India, país en el cual también ha comenzado una nueva etapa como madre. En la siguiente entrevista nos cuenta sus impresiones sobre el país.
¿Cuándo viniste a la India y qué te trajo aquí?
La primera vez vine en agosto de 2002 cuando me incorporé a la Delegación de la Comisión Europea en Nueva Delhi. En el 2005 regresé a Bruselas, para seguir trabajando allí para la CE.
En el 2009 inicié mi segunda etapa en la India. Esta vez iba a ser parte de mi paréntesis laboral después de quince años de trabajo internacional. También he sido madre recientemente.
Para la mayoría de la gente los organismos europeos son algo lejano y distante. ¿Cómo es trabajar para la Comisión Europea en India?
Si bien los organismos europeos como tal les queden más bien lejos, como también pasa en Europa (y esto sí que me parece grave), la idea de “Europa” o “the EU” (UE) o “the EC” (CE), a muchas empresas, instancias gubernamentales u ONGs indias les es más cercana. Y esto es lo realmente importante. Que sepan que existe una Europa que está dispuesta a ayudar o cooperar en campos de interés mutuo, como son la cooperación al desarrollo, investigación, medio ambiente o comercio.
El cualquier caso, trabajar para la Comisión Europea en la India, es bastante diferente a hacerlo desde la sede. Mientras que en Bruselas se trabaja sólo entre personal europeo, en la India, como en cualquier otro país con representación, la gran mayoría del personal es local, indio en este caso. Aunque sin lugar a dudas esto tiene grandes ventajas como a la hora de entender mejor el país, mayor credibilidad ante los suyos o la continuidad del servicio, también conlleva sus retos, internos y externos ya que los valores y maneras de trabajar no siempre coinciden.
Por ejemplo, mientras que para un europeo es normal tener que dar a conocer las fuentes de financiación de un proyecto, recuerdo que había cierta resistencia entre colegas indios a la hora de exigir a las autoridades indias la obligatoriedad de informar sobre las fuentes de co-financiación de los proyecto de cooperación. Hacer entender a tus colegas que están en definitiva al servicio del contribuyente europeo también era parte de nuestro trabajo. Fuera de la oficina, trabajar con autoridades locales también tiene sus retos, como por ejemplo a la hora de organizar licitaciones donde los principios aplicables por las autoridades indias se alejaban bastante de los exigidos por la UE a la hora de ejecutar proyectos con financiación europea. Trabajar con la sociedad civil creo que cuesta menos, aunque en este caso, el papeleo que se les exige no lo haga tan sencillo para la parte india. Resumiendo, trabajar para la CE en la India, como creo que trabajar para cualquier otra organización europea fuera de Europa, requiere un extra para entender con quién se va a trabajar así como a la hora de exponer cómo queremos o podemos trabajar juntos; labor normalmente no tan necesaria cuando los valores y culturas son más parecidos.
¿Cuáles eran tus principales expectativas y preocupaciones en lo personal y profesional antes de venir?
En lo personal, lo que más me preocupaba era si soportaría las altas temperaturas que me habían dicho habría en Delhi. Profesionalmente, sabía que venía a participar en la puesta en marcha de una nueva manera de gestionar la ayudar exterior de la UE a nivel mundial (pasar de gestionarse prácticamente todo desde Bruselas a que las propias Delegaciones asuman mayores competencias). No tenía muy claro si la rapidez con la cual Bruselas quería implantar semejante cambio de cultura era suficientemente realista. Pero claro está que el reto me apetecía y hoy 10 años después podemos decir que la desconcentración ha sido posible y funciona.
En cuanto a expectativas, no traía ninguna realmente. Y la verdad que venir a un lugar como la India donde lo imprevisible a menudo parece “la norma” creo que ayuda mucho a adaptarse y a no caer en la desesperación. Desde el punto de vista occidental, a menudo nos topamos con situaciones ineficientes o ineficaces (o ambas). Se puede llegar a pensar que las cosas no salen. Pero salen. Se trata de tener muy claro tu objetivo, ser perseverante y llenarse de mucha paciencia. Las maneras de trabajar a menudo son diferentes. ¡Pero es que el clima también lo es! Y yo tengo claro que no se puede funcionar de la misma manera a 25ºC que a 45ºC (y no hablo sólo de unos días, sino de meses de calor y lo que esto implica).
¿La experiencia fue como esperabas?
La experiencia fue muy positiva. Enriquecedora en todos los aspectos.
¿Qué fue lo más positivo?
Descubrir un inmenso país y su capacidad para convivir en relativa armonía entre tanta diversidad y contraste de todo: de gentes, de lenguas, de religiones, de paisajes, de lo más y lo menos... En la maleta también me llevo haber aprendido a vivir con menos (el polvo y el calor ayudan a no acumular) y un par de herramientas como el yoga o la meditación que en mi caso las he añadido a mi manera de ser cristiana.
Otro de los aspectos más positivos de mi periplo indio es, en este caso, la maleta que yo di a otra persona: Hace ocho años mi familia y yo apoyamos a la chica india que me ayudaba en casa a trasladarse a Bilbao para estudiar, y ahora, incluso en plena crisis acaba de abrir su propio establecimiento de peluquería en Bilbao. Ella es mi familia india.
¿Y las principales dificultades? ¿Qué fue/es lo más duro?
La principal dificultad es el clima. En el momento de la entrevista no tengo agua fría en casa (“la fría” te puede quemar si te duchas a las 12 del mediodía). Las altas temperaturas durante gran parte del año junto con la falta de espacio para caminar de manera natural y segura en la ciudad son lo que hacen que vivir aquí limite bastante la movilidad en el día a día.
Pero aún más duro que las altas temperaturas y las limitaciones para andar, era y es ver a mujeres acompañadas de sus hijos e hijas de corta edad trabajando en la construcción… también hay hombres… Son familias enteras que viven en la obra; familias nómadas pero ¿y en qué condiciones? Son hombres y mujeres que hacen literalmente de burro o burra de carga (con 12 ladrillos o más en sus cabezas y picando como sea) con unos hijos e hijas a los que muy poco les pueden ofrecer. Convivir con esto no es fácil.
Con lo que sabes ahora, ¿qué cambiarías si volvieses a empezar?
Poco, porque realmente pienso que todo pasa por algo. Un par de cosas que haría diferente: Una, asegurarme de que el piso donde vaya a vivir tenga una buena climatización (fundamental para quien vaya con familia a la India), y dos, empezar con clases de Hindi cuanto antes.
Has vivido dos etapas muy diferenciadas en India, una como trabajadora expatriada y otra como madre. ¿Cómo has vivido este cambio? ¿Qué ha supuesto para ti?
El cambio ha sido tremendo. Algo así como del día a la noche; de una mayor (aparente) igualdad entre hombres y mujeres (no madres) en el entorno laboral y en el hogar, a una realidad que es muy diferente.
Ser trabajador o trabajadora en la India sin familia no es tan complicado. Pero el ser mujer trabajadora (en paro o en excedencia) y madre a la vez, en un entorno muy masculino (como el mundo diplomático o el empresarial) donde la gente– y la sociedad en general- se empeña en adjudicar ciertos roles “a la pareja de” (mujeres en su mayoría) es otro tema. Además se cuenta con menos recursos que en Europa para conciliar familia y trabajo remunerado… Ha supuesto un cambio bastante más grande que el que supone cambiar de trabajo. Ha sido como cambiar de mundos. Respeto que haya mujeres que puedan sentirse cómodas en ese papel. Pero cuando a una le toca ser la cuarta generación de mujeres trabajadoras fuera de casa y ha crecido en una familia sin adjudicación de roles específicos por ser hombre o mujer… También me ha hecho ver más claramente la falta de suficiente reconocimiento y valorización del trabajo que tantas y tantas madres (y algunos padres) hacen en casa. Con frecuencia son jornadas de bastante más que 8 horas. ¿Cómo se paga eso?
Puedes decirnos cuales son los aspectos positivos y negativos de criar a una hija en India.
Depende de las edades y estilo de vida que se busque. Con lo que he visto y me toca ahora, creo que con peques de hasta 6 años es más complicada la conciliación familiar, salvo que se quiera echar mano para todo de canguro y chófer en casa, que es la opción o única salida para muchas familias expatriadas. El clima tan extremo y las limitaciones para pasear no ofrecen muchas opciones a una niña de un año que no sea estar en casa (la tuya o la de otros). El potencial para pasar mucho tiempo encerrado es grande… también está la contaminación, aunque no es algo que realmente se sienta en el día a día. Antes de los 6 años no hay gran oferta de escuelas infantiles. Por ejemplo nuestra hija va al colegio alemán, pero tres medios días es todo lo que nos ofrecen. En mi caso, he tenido que retrasar la reincorporación al mercado laboral, porque sencillamente no nos apetecía dejarla tantas horas sola con una persona. Bastante que le toca crecer lejos del resto de su familia.
Una vez que estén escolarizados, la conciliación creo que es más sencilla.
En el otro lado de la balanza, está la diversidad y contraste respecto a Europa con la que está creciendo nuestra hija. Sólo en casa está expuesta a cuatro idiomas. La alimentación también es diferente, aunque intentamos que conozca comidas de casa también para que no se sienta extraña en Europa. La atención médica es muy buena.
Llevas muchos años en India y en épocas y situaciones diferentes, ¿cómo dirías que ha cambiado el país? ¿qué cambios destacarías?
Por fuera el país ha cambiado mucho en sólo una década, y en ello sigue. El aumento del consumo (y consumismo) y las mejoras en infraestructuras no se le escapan a nadie. La celebración de los Juegos de la Commonwealth en el 2010 fue un importante motor en particular para Delhi (nuevo aeropuerto, multiplicación de líneas de metro, nuevos autobuses, aceras, mayor señalización, etc). El parque móvil sigue aumentando a diario, y con ello los atascos, la falta de espacio (para aparcar y caminar) en las grandes urbes y la contaminación. El tamaño de los coches es algo de lo que más ha cambiado. Ello es reflejo de un mayor consumismo, que se refleja en la proliferación de centros comerciales o mayor oferta de productos extranjeros en las tiendas de ultramarinos de los barrios (que hoy por hoy para la gran mayoría es lo más parecido a un supermercado cerca de casa) o la facilidad con la que cambian de teléfono móvil (en algún momento eran número uno mundial). El repunte de la construcción también está cambiando el paisaje de las ciudades, pasando de estructuras más tradicionales (y para mí en armonía con el entorno) a casas de cuatro plantas super modernas que a menudo llevan elementos como mucho cristal o varios niveles en el techo, tan poco prácticos para ciudades con este calor y tanto polvo. Pero como es moderno y occidental…y ellos no lo van a limpiar…
En cualquier caso es importante recordar que más del 70% de la población vive en zonas rurales, donde aunque haya zonas donde el abastecimiento de electricidad o las carreteras asfaltadas han llegado por primera vez… para la gran mayoría todavía son un lujo, lo mismo que tener agua en casa.
Algo que me parece se les está yendo de las manos es el conflicto interno con los naxalitas o maoístas, fenómeno que aunque principalmente afecta a la India profunda, estamos hablando de casi un tercio del país (zona este del país). La mayoría de las víctimas mortales siguen siendo civiles. Las cifras reales no se conocen porque mucha gente de la zona tiene miedo a denunciar. Otro reflejo de los contrastes de la India y claro exponente del desigual reparto del progreso.
Si tuvieras que decir una virtud de la sociedad india (o de los indios en general) ¿Cuál sería? ¿y un defecto?
Aunque no me gusta generalizar, y menos sobre una sociedad tan diversa como la india, sí hay un par de aspectos que encuentro muy presentes:
La actitud de que “Todo se resuelve”, sin lugar a duda su mayor virtud.
En el lado contrario el maltrato entre las personas que está tan extendido (casa, trabajo, calle), y en particular el que hoy por hoy sufren tantas mujeres y niñas (aunque lamentablemente no es exclusivo a la India). Algo menos grave, y quizás hasta más extendido, es la “terquedad y orgullo” de mucha gente. Esto puede dificultar el trabajo de cualquiera, pero también se aprende a manejarlo. La India creo que es buen terreno para perfeccionar destrezas de negociación.
Qué le dirías/aconsejarías a una persona que viene a India por primera vez.
Mucha paciencia y asegurarse cierta privacidad antes de ser invadida o invadido por lo que le rodea a uno. Por lo demás, que venga con la mente abierta.
Y a quien vaya a montar algo: que venga con las ideas claras (sin esperar grandes iniciativas del personal local porque más bien están educados para seguir órdenes, aunque una vez formados pueden ser muy buenos trabajadores y trabajadoras).
¿Nos quieres comentar tus planes de futuro?
Aunque con la crisis quizás no sea el mejor momento (o sí), además de que ahora me toca pensar a tres, me encantaría en algún momento poder revertir a mi propio país, bien desde allí o desde el extranjero que también es mi casa a fin de cuentas. Si el momento es ahora, o más adelante, tiempo al tiempo.
¿Algún libro que recomiendes especialmente sobre este país?
“
India harrigarria” de Gotzon Garate (2001, Elkar) y “Vislumbres de la India” de Octavio Paz (1995, Seix Barral). Son una rápida introducción al país. Del libro de Garate, los capítulos dedicados a la mujer (mujeres viudas y mujeres en la cárcel) se me hicieron cuesta arriba. Desgraciadamente no menos que lo que es la realidad para tantas y tantas mujeres en el subcontinente (¡y las que no nacen!).
En inglés: “Being Indian: The Truth about Why the Twenty-First Century Will Be India's” de Pavan K. Varma(2004, Penguin), buena introducción a la India actual. Para obtener una radiografía de sus gentes, “The Indians: Portrait Of A People” by Sudhir Kakar, Katharina Kakar (2007, Penguin), disponible en castellano (2012, Kairós).
Hay tantos libros sobre la India… y tantos más que cada visitante a este enorme, variado e imprevisible país pudiera escribir… Los libros en la India son además baratos.
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