Fuente: Diario Público 11/10/2010
En India se discute a menudo si el país es como un elefante, el lento paquidermo con el que siempre se le ha identificado, o un tigre, como las agresivas economías asiáticas. Pero la comparación más certera para el subcontinente sería un animal mitológico con cabeza de tigre y cuerpo de elefante. Así lo demuestra por un lado el 9,4% de crecimiento ecónomico que el FMI ha pronosticado para este año, por encima de las propias expectativas del Gobierno indio. Para 2011, ambas instituciones calculan un aumento del 8,5% del PIB.
Sim embargo, la gestión de los Juegos de la Commonwealth este mes de octubre pone de manifiesto todas sus lacras: corrupción masiva, salarios miserables, estadios con goteras o epidemia de dengue. "La corrupción es omnipresente y afecta a toda la sociedad", reconoce Shrawan Nigam, del Consejo Indio de Investigación sobre Relaciones Económicas Internacionales.
Otro problema destacado es la inflación, que este año ha encarecido un 15% los alimentos.
India cuenta con una clase media y alta de 300 millones de personas, el mayor número de millonarios en Asia, pero al mismo tiempo existen otros 800 millones que viven con menos de dos dólares al día.
"Las desigualdades están aumentando", señala Nigam. La revista Forbes destacó recientemente que el industrial indio Mukesh Ambani será la persona más rica del mundo en 2014. El empresario podrá observar desde su rascacielos en Bombay, la vivienda más costosa del mundo, cómo el 60% de la megaurbe habita debajo, en las chabolas.